¿Cómo tributa un músico?

¿Cómo tributa un músico?

Deducciones fiscales para artistas y músicos

Los músicos y los impuestos no parecen mezclarse muy bien. Los impuestos y la administración del negocio de la música suelen ser los últimos en la lista de preocupaciones del músico en activo. El temperamento del artista simplemente no encaja bien con el exigente mundo de los impuestos federales y estatales. Los músicos evitan todo el asunto y, en consecuencia, se exponen a un mal asesoramiento. El secreto para superar esta fobia es desarrollar una comprensión de los mecanismos del código fiscal y algunas formas sencillas y eficaces de cumplir con esta onerosa tarea. A menudo utilizo la analogía de que tal vez no sea necesario saber cómo arreglar el coche, pero es útil saber cómo funciona básicamente. Al hacerlo, pagará menos impuestos y será menos probable que sea presa de información fiscal errónea y de asesores de dudosa reputación.

El objetivo es, ante todo, reducir los impuestos. El músico/intérprete tiene una serie de deducciones fiscales que son únicas. En el resto de este artículo intentaremos desglosarlas en sus componentes para que las cuestiones sean comprensibles. Para el IRS, todos los gastos empresariales deducibles son aquellos que:

Impuestos de los músicos a tiempo parcial

La posibilidad de ser creativo -y la oportunidad de ser tu propio jefe- hace que trabajar como músico sea apasionante. A continuación, te presentamos algunas de las principales deducciones y gastos empresariales de los músicos autónomos, así como algunos consejos para guiarte en la presentación de tu declaración de la renta.

Poner en marcha y mantener tu negocio musical suele implicar el pago de algunos gastos empresariales básicos, que puedes deducir en tu declaración de la renta. Ten en cuenta que los gastos relacionados con un estudio en casa también son deducibles:

Tenga en cuenta también que cuando asiste a actos patrocinados por asociaciones del sector, como la Asociación Nacional de Comerciantes de Música (NAMM) y las reuniones de la Sociedad de Ingeniería de Audio, los gastos de viaje, alojamiento, comidas y asistencia son gastos empresariales deducibles, siempre que exista un motivo empresarial para asistir.

Como músico, algunos de sus mayores gastos -sus instrumentos, estuches, arcos, atriles, incluso su biblioteca musical- suelen considerarse gastos de capital. Los pagarás por adelantado, pero los utilizarás durante varios años, a diferencia de los gastos regulares y continuos, como el alquiler y los servicios públicos.

Qué pueden reclamar los músicos en materia de impuestos

Para los compositores, intérpretes y profesores de música, el mes de enero es un buen momento para descansar y recuperarse del ajetreo navideño de actuaciones y fiestas.    Es un buen momento para afinar y reparar los instrumentos y planificar el calendario musical del año. Y es un buen momento para preparar la declaración de la renta.    Es posible que durante el año hayas tenido varios conciertos en los que no se te hayan deducido los impuestos de tu sueldo. Liquidar los impuestos sobre la renta con el IRS en abril puede parecer aterrador. Sin embargo, como les digo a mis clientes, la declaración de impuestos no tiene por qué ser horrible.    Con un poco de planificación y un buen mantenimiento de registros, la declaración de impuestos puede ir muy bien. Y puede conseguir conservar gran parte del dinero que ha ganado.

El gobierno federal espera que declare TODOS sus ingresos de cualquier fuente cuando presente sus impuestos.    Eso incluye los ingresos de todas tus actuaciones -si has ganado al menos 400 dólares en total con ellas- y de cualquier trabajo «normal» que tengas.    Tu estado y tu ciudad pueden tener o no requisitos similares.    Si trabajas en la economía de los conciertos -y si eres músico casi seguro que lo haces-, Hacienda te considera «trabajador por cuenta propia». Eso significa que Hacienda considera que tu trabajo en conciertos es un negocio, y hay dos tipos de impuestos federales que tienes que pagar por el dinero que ganas con tus actuaciones, las clases y lecciones que impartes, y la música y los arreglos que creas:

Guía fiscal para músicos

¿Qué impuestos hay que presentar como músico? ¿Qué hay que hacer exactamente para presentar los impuestos? ¿Y qué pasa con los gastos? Si no ha tenido que ocuparse de los impuestos y de la presentación de la declaración de la renta por cuenta propia como músico, puede ser todo un laberinto.

Si sólo trabajas por cuenta ajena, tu empleador es el responsable de deducirte los impuestos y las cotizaciones a la Seguridad Social (NIC). Sin embargo, esta responsabilidad recaerá en ti si ganas más de 100.000 libras esterlinas por cuenta ajena o tienes cualquier otro ingreso que te obligue a hacer la declaración de la renta.

Si trabaja por cuenta propia, debe comunicarlo al HMRC (Her Majesty’s Revenue and Customs) lo antes posible. Tiene que hacerlo antes del 5 de octubre, fecha en la que vence el plazo para la declaración de la renta por cuenta propia, es decir, el 31 de enero después de que finalice el ejercicio fiscal en cuestión.

Por ejemplo, si empiezas a trabajar por tu cuenta el 7 de abril de 2019, tendrías que darte de alta como autónomo antes del 5 de octubre de 2020. A continuación, deberá presentar su declaración antes del 31 de octubre de 2020 (en formato papel) o del 31 de enero de 2021 (en formato digital).