En la actualidad, el uso excesivo de dispositivos móviles y plataformas de contenido en formato corto como TikTok está generando preocupaciones significativas entre padres y educadores. Un estudio reciente sugiere que el consumo de estos videos puede estar relacionado con problemas de atención en niños. A continuación, exploraremos los hallazgos de este estudio y qué medidas se pueden tomar desde el hogar para mitigar sus efectos.
El impacto de los vídeos cortos en la atención infantil se ha convertido en un tema candente en la sociedad actual. La rápida sucesión de imágenes y sonidos que caracteriza a estos contenidos puede tener efectos profundos en el desarrollo cognitivo de los más jóvenes. ¿Cómo pueden los padres gestionar esta situación y qué dicen los expertos al respecto? Acompáñanos a descubrirlo.
- Lo que nos preocupa del formato corto
- ¿Por qué es importante la atención en edad escolar?
- Qué halló el estudio: más vídeos cortos, más síntomas inatentos
- ¿Y qué pasa con otros síntomas como la hiperactividad o la oposición?
- Mecanismos posibles: ¿causa o consecuencia?
- ¿Qué pueden hacer las familias ahora?
- Lo que aún falta investigar
- Referencias
Lo que nos preocupa del formato corto
Los vídeos cortos han existido durante años, pero su popularidad ha crecido exponencialmente con la llegada de plataformas como TikTok, YouTube Shorts e Instagram Reels. Estos clips, que suelen durar entre unos segundos y un par de minutos, están diseñados para captar la atención rápidamente, usando imágenes vibrantes, música pegajosa y ritmos acelerados que estimulan los sentidos de manera constante.
El estudio menciona que este tipo de contenido puede introducir una sobrecarga cognitiva, dificultando el funcionamiento adecuado de la función ejecutiva y provocando disfunciones en el sistema de regulación emocional. Los niños en desarrollo son especialmente susceptibles a estos efectos, ya que su capacidad para gestionar la atención y el impulso todavía se está formando.
Algunos de los aspectos preocupantes de este formato incluyen:
- La gratificación instantánea que estos vídeos proporcionan, lo que puede dificultar la tolerancia a la frustración.
- La exposición a contenidos altamente estimulantes que pueden interferir con la atención sostenida.
- El riesgo de desplazamiento de actividades saludables, como la lectura y el juego al aire libre.
¿Por qué es importante la atención en edad escolar?
La infancia, especialmente entre los 6 y 12 años, es una etapa crucial para el desarrollo cognitivo. Durante este periodo, los niños están en un proceso de consolidación de habilidades básicas como la atención sostenida, la planificación y la autorregulación. Estas habilidades son fundamentales para el rendimiento académico y social.
En esta fase, los niños experimentan la etapa "industria frente a inferioridad", tal como lo describe Erikson. En esta etapa, el dominio de las tareas escolares y la interacción social son esenciales para construir una autoestima sólida. La atención es, por tanto, una de las funciones cognitivas más críticas que sustentan este desarrollo.
El cerebro infantil, particularmente la corteza prefrontal, que es responsable de las funciones ejecutivas, se encuentra en una fase de alta plasticidad. Esto significa que puede ser moldeado por factores ambientales, incluidas las interacciones con la tecnología.
Qué halló el estudio: más vídeos cortos, más síntomas inatentos
El estudio analizó a más de 500 niños y niñas tailandeses, cuyos cuidadores respondieron cuestionarios sobre síntomas de inatención, como olvidos y distracciones frecuentes. Se encontraron hallazgos preocupantes:
- Los niños pasaban un promedio de 3,6 horas al día frente a pantallas, de las cuales 1,9 horas se dedicaban a vídeos cortos.
- Se observó una asociación significativa entre el uso de vídeos cortos y un mayor número de síntomas de inatención.
- La relación fue más pronunciada en los niños más pequeños, indicando una mayor vulnerabilidad en estas edades.
Los autores del estudio sugieren que estos hallazgos pueden indicar que el tipo de contenido consumido tiene un rol específico en la atención infantil.
¿Y qué pasa con otros síntomas como la hiperactividad o la oposición?
Un punto interesante del estudio es que, a diferencia de la inatención, no se encontró una relación significativa entre los vídeos cortos y comportamientos hiperactivos o desafiantes. Sin embargo, el tiempo total frente a pantallas sí se asoció con estos comportamientos.
Esto sugiere que los vídeos cortos afectan más la atención que otros trastornos del comportamiento. Los investigadores hipotetizan que la sobreestimulación visual y sonora de estos vídeos puede impactar directamente los mecanismos de atención y autorregulación cognitiva, sin afectar tanto el comportamiento social o motor.
Mecanismos posibles: ¿causa o consecuencia?
Los investigadores plantean que la relación entre el uso de vídeos cortos y la inatención podría ser bidireccional. Esto significa que los niños que ya tienen dificultades de atención podrían sentirse atraídos por estos vídeos debido a su formato breve y estimulante.
De igual manera, el consumo habitual de este tipo de contenido podría deteriorar aún más su capacidad de atención. Según el estudio:
- Los niños con dificultades de atención pueden buscar estímulos intensos debido a un bajo nivel de activación basal.
- Este consumo puede desplazar actividades esenciales como el juego y la lectura, fundamentales para el desarrollo atencional.
De esta forma, no solo se trata de lo que los niños hacen ante la pantalla, sino de lo que dejan de hacer al estar consumiendo este tipo de contenido.
¿Qué pueden hacer las familias ahora?
A pesar de los hallazgos, los autores del estudio advierten que no se debe demonizar el uso de vídeos cortos ni prohibir su consumo de forma generalizada. En lugar de eso, sugieren que las familias sigan ciertas guías para el uso de pantallas en la infancia:
- Limitar el tiempo de exposición a pantallas.
- Evitar el uso de dispositivos antes de dormir.
- Priorizar contenidos de calidad que sean educativos o que fomenten la creatividad.
Además, es vital que los padres mantengan una comunicación abierta con sus hijos sobre los contenidos que consumen y cómo se sienten al respecto. En casos donde ya hay un diagnóstico de TDAH y no se observan mejoras, se podría considerar una reducción del consumo de vídeos cortos como parte del tratamiento, siempre bajo la supervisión de un profesional.
Lo que aún falta investigar
El estudio presenta varias limitaciones. Al basarse en cuestionarios respondidos por adultos, puede haber sesgos de percepción. Además, al ser un estudio transversal, no puede establecer relaciones de causa y efecto de manera concluyente. Sin embargo, sus resultados son un punto de partida importante para futuras investigaciones.
Los autores sugieren que se realicen estudios longitudinales para analizar cómo el tipo de contenido, no solo la cantidad de tiempo frente a la pantalla, puede afectar el desarrollo cognitivo. También se debe investigar el impacto de nuevos tipos de medios, como aquellos generados por inteligencia artificial.
Como dicen los autores, "el reconocimiento temprano de los riesgos potenciales derivados de nuevas tendencias facilitará la formulación de políticas basadas en evidencia".
Referencias
- Romteera Chiencharoenthanakij, Kachawan Yothamart, Naphat Chantathamma, Worachot Sukhumdecha, Saranyu Charoensri, Bhupa Thanyakulsajja, Krittisak Anuroj. Short-Form Video Media Use Is Associated With Greater Inattentive Symptoms in Thai School-Age Children: Insights From a Cross-Sectional Survey. Brain and Behavior, 2025. https://doi.org/10.1002/brb3.70656.
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