La llegada de un bebé trae consigo un torrente de emociones y preocupaciones. Uno de los momentos más memorables es cuando comienzan a dar sus primeros pasos. Sin embargo, junto con la alegría, surge una inquietud común entre los padres: ¿es normal que sus piernas se vean arqueadas? A continuación, exploraremos el desarrollo de las piernas en los bebés, las razones detrás de este fenómeno y cuándo es necesario buscar atención profesional.
- El desarrollo normal de las piernas del bebé: qué dice la evidencia
- ¿Por qué se arquean las piernas en los bebés?
- ¿Es normal que mi bebé camine con las piernas arqueadas?
- Cuándo buscar ayuda profesional
- Otros hábitos saludables de podología
- Piernas arqueadas en adultos: un problema que puede persistir
- Referencias
El desarrollo normal de las piernas del bebé: qué dice la evidencia
Desde el nacimiento, el cuerpo del bebé experimenta transformaciones fundamentales. Durante los primeros 18 a 24 meses de vida, es común observar un arqueamiento de las piernas conocido como genu varo. Este arqueamiento, que se relaciona con la posición que el bebé adoptó en el útero, es parte del proceso natural de desarrollo.
Alrededor de los 2 a 3 años, las piernas suelen alinearse, aunque esto puede llevar a una nueva forma conocida como genu valgo, donde las rodillas se juntan. Este fenómeno es típico y alcanzará su pico entre los 3 y 4 años de edad. A partir de entonces, la alineación de las piernas se normalizará gradualmente, llegando a la formación adulta alrededor de los 7 años.
La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria respalda este patrón de desarrollo. Es crucial entender qué es fisiológico y qué podría ser motivo de preocupación. Un arqueamiento simétrico y sin dolor generalmente no es motivo de alarma, mientras que un arqueamiento asimétrico o persistente más allá de los 7 años, especialmente si se acompaña de dolor o dificultades motoras, requiere atención médica.
¿Por qué se arquean las piernas en los bebés?
Las piernas de los bebés pueden arquearse por varias razones, principalmente relacionadas con su etapa de desarrollo. Algunas de las causas más comunes incluyen:
- Postura intrauterina: La posición que el bebé adopta en el útero puede influir en la forma de sus piernas al nacer.
- Desarrollo muscular: A medida que los músculos y ligamentos se fortalecen durante el aprendizaje de la marcha, es normal que se produzcan variaciones en la alineación de las piernas.
- Crecimiento óseo: El crecimiento en los huesos puede provocar cambios temporales en la forma de las piernas, incluidos los arcos.
Este proceso evolutivo es completamente natural y forma parte del desarrollo motor del niño, que se encuentra en constante adaptación y aprendizaje.
¿Es normal que mi bebé camine con las piernas arqueadas?
Durante los primeros pasos, es habitual que los bebés caminen con las piernas arqueadas. Este comportamiento no es necesariamente un indicativo de un problema de salud. Por lo general, a medida que el niño desarrolla su fuerza y equilibrio, las piernas tienden a alinearse de manera más natural.
Es importante observar el desarrollo general del niño y asegurarse de que no haya otros signos preocupantes, como dificultad para caminar o dolor persistente. En la mayoría de los casos, el arqueamiento disminuirá con el tiempo y la práctica.
Cuándo buscar ayuda profesional
Aunque muchas variaciones en el desarrollo de las piernas son normales, hay situaciones que justifican una consulta con un especialista. Estas incluyen:
- Persistencia del arqueamiento más allá de los 7 años.
- Dificultades para caminar, correr o mantener el equilibrio.
- Dolor en las piernas que afecta la movilidad.
- Asimetría notable entre ambas piernas.
En estos casos, un pediatra, podólogo infantil o traumatólogo pediátrico podrá realizar una evaluación detallada y, si es necesario, recomendar un tratamiento adecuado.
Otros hábitos saludables de podología
Además de observar el desarrollo de las piernas, hay medidas que los padres pueden tomar para apoyar un crecimiento adecuado en sus hijos. Algunos hábitos recomendados incluyen:
- Fomentar el andar descalzo: Permitir que los niños caminen descalzos en superficies seguras puede ayudar a fortalecer los músculos del pie y mejorar la propriocepción.
- Evitar andadores: Estos dispositivos pueden interferir en el desarrollo motor natural del niño, por lo que es mejor evitarlos.
- Estimular el juego al aire libre: Actividades como trepar, correr y explorar diferentes terrenos son fundamentales para el desarrollo motor.
- Elegir calzado adecuado: Asegúrate de que el calzado sea flexible, ligero y brinde un buen soporte, evitando rigidez excesiva.
Piernas arqueadas en adultos: un problema que puede persistir
En algunos casos, el arqueamiento de las piernas puede continuar en la adultez. Esto puede ser resultado de factores genéticos, lesiones previas o condiciones médicas. Para los adultos con piernas arqueadas, es esencial abordar el tema de manera proactiva, ya que puede afectar la postura y la salud general del sistema músculo-esquelético.
Las opciones de tratamiento pueden incluir fisioterapia, ejercicios específicos para fortalecer los músculos de las piernas y, en casos más severos, intervenciones quirúrgicas. Siempre se recomienda consultar a un especialista para una evaluación adecuada y opciones de tratamiento personalizadas.
Referencias
- Albiñana Cilveti, Javier. “Ortopedia infantil”. Curso de Actualización en Pediatría 2009. Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap).
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